miércoles, 3 de noviembre de 2010

Perros

He tenido ocho perros en mi vida; un bóxer, un pastor alemán, un pastor alsaciano, un mastín cruzado con otro perro que no supe identificar, un perro callejero que nos encontramos en una esquina, una perra negra cuya raza desconozco y que, sin embargo, con un silbido recogía la manguera y la traía a tu lado, un caniche feo como un demonio y un ratonero canario que odiaba a los gatos. Todos tienen en común una cosa: murieron atropellados y nunca lloré por ello, mi madre lo hizo por mí.