jueves, 31 de diciembre de 2009
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Vamos a por tabaco a Gibraltar
Entiendo que las mujeres hermosas se acerquen a los hombres gordos.
¿Qué más da el tamaño de un cuerpo para conseguir tus objetivos?
Los gustos son un invento.
Los gustos, mi niña, joden la economía. Y para qué vivir mal si podemos vivir bien.
Todos los pueblos se aburren de la misma manera
No he visto nada de lo que viví. Si hubiera sabido que no me querías. Ahora encuentro el comienzo de una ópera en cada colibrí. La niña tiene esos ojos tan negros como su futuro. Un beso tuyo no vale un duro. Si hubiera sabido que no me querías.
Sentado en un tren piensa...
Uno se está fumando el porro que a mí me falta. Ahora tienes que ser un guarro descarado para que las chicas te follen. Alguien debe decapitar a Melendi. Puto cretino. Lee el Marca, el único periódico que no dice mentiras, jajajaja. Otra vez llueve, pero esta vez hace más frío. Esa chica tensa las rodillas y se le quedan los pies de pingüino. Ahora comprendo por qué no puedo enamorarme de ellas. Decido bajar, y me encuentro a ese hombre, sin culo, con las manos en los bolsillos del pantalón, pelo mojado, frío monacal. Dice: “Si quieres podemos pasar un rato en mi habitación”. Y no sé por qué me da pena y acabo con su dedo dentro de mi culo. Los soldados estamos pegados a las balas.
Los silbidos de pascua
Ya nadie silba en la calle, por eso, cuando lo hago, causo desconcierto. Excepto a los argentinos que, supongo, deben de tener incrustada en la memoria esta cualidad callejera, y, cuando me escuchan, se giran y dicen, sin pensarlo: “¿Vos no serás Argentino?”. Ante lo cual, me limito a gesticular negativamente con la cabeza, mientras continúo con la melodía. Tantos y tantos argentinos se giran. Son pequeñas cosas las que se echan de menos.
¿No será que ese pensamiento tuyo es, simplemente, una frase hecha?
Me gusta cuando te llevas el dedo a la boca, porque vuelves a una edad donde todo fue puro. Eso de las generaciones es un invento cochambroso, ridículo, antiguo, ya que todas las personas, tenemos vicios y virtudes. En cincuenta mil años, las bajas pasiones, que reglan nuestras vidas, siguen siendo las mismas. No es palabrería, está demostrado científicamente, por una anciana italiana, que, es muy probable, siga disfrutando de estar encerrada en su estudio.
martes, 29 de diciembre de 2009
Era tan joven cuando...
Los recuerdos saben torturar el presente. ¿Cuánto hay que pensar? Roma pasta, Basilea reloj de cuco, Marruecos alfombra, Londres cabina roja, Lyon quesos, Berlín pinta de cerveza. No sé por qué, pero me gusta que los niños miren. Si no, este banco de madera se hace tan frío. Y ya no soy el de la foto.
The rain
No pongas los pies en el asiento delantero
¿La estupidez va a dejar de moverse?
Mi corazón y mi cabeza habitan un lugar que mi pene no frecuenta.
Las palabras son fantasmas
Tanta queja solo sirve para que me dé un profundo dolor de cabeza. La honorabilidad se ha suicidado.
Una hostia y un abrazo para entrar en calor
Vas a sentir que te apagas, y que tienes la necesidad de decir una frase, que contenga el amor que perdiste, para evitar la desdicha, que te produce la muerte inminente. El final siempre es el mismo para todos. Una verdad que no se olvida, pero se destierra.
