miércoles, 21 de abril de 2010

AUSENCIAS (Grafiti SUSO33)

Extraña figura de aeropuerto

Payaso

Párate. Escucha lo que dices

¿Solo puedes mantenerte en forma a base de latigazos? Tened cuidado con la falsa modestia. La culpabilidad te encierra en una habitación oscura, para que escales la montaña más alta. La lluvia dorada no trae riquezas. El conocimiento anula la esperanza y ese es el mayor logro: te mantiene puro en el presente. Observa que, a las mujeres grandes, les gustan los perros grandes. El pesimismo está sobrevalorado y pasado de moda. La pobreza se caracteriza por llevar zapatos de trescientos euros.

lunes, 19 de abril de 2010

No pienses, no seas tan estúpido como los humanos

Escalera hacia paraíso

Las guerras se hacen para robarnos

Cuando se apague la luz, nos despediremos. Ya tendremos tiempo de bajar al cielo. La clave está en la voluntad y en el aburrimiento. Ahora, son los hombres, los feos con complejos, los que no se dan cuenta de que la publicidad les mete miedo para que pierdan el pelo. No ladres. No te voy a orinar en el tobillo. Sé consciente de que el calor se va por la cabeza y el sudor se acumula en los huevos. Por favor, que las chicas se lleven el dinero.

Sin compañía en la cama, viejo como una piedra pulida

Hace tiempo que no escribo, por la beneficiosa monotonía que supone dejarse llevar hacia la nada. El buzón ya no me regala tus cartas. Podría pensar que es una ilusión óptica, pero, algo me dice, que tus gestos viejos han preferido el olvido. Voy a saltar en el parque, junto a los niños, cuyos malos recuerdos se borran como el grafito de un cuaderno mal escrito. La palabra rencor no figura entre sus favoritas. Y, entre risas burlonas, mis manos dejan de oscilar temblorosas en este aire negruzco causado por el incendio. Si pudiera, el puente sería mi aliado, el aire mi mejor amigo, el fondo del río el lugar perfecto para pernoctar fuera del mundo. Pero no puedo, no sé cómo hacerlo. Y me conformo con caminar como un fantasma, dentro de estas calles grises, viejas como mi destino, y bailar con los chavales, sin sentir que hago el ridículo. Eso sí, esperando que una fuerza poderosa me lleve contigo.

viernes, 5 de febrero de 2010

Tres verbos básicos

… Pensar, sentir y querer.

Pensando, correctamente, los males desaparecen.

Sintiendo, llegas al fondo de las cosas.

Queriendo, eres tú mismo.

Yo te doy parte de mi soledad, y tú me das parte de la compañía que te sobra.

Hay una hora en que todos los teléfonos suenan

Será mejor que no persigas el placer, sino la ausencia de dolor, Aristóteles dixit. El desierto no te engaña, te muestra la nada, donde encontrar algo pequeño y valioso. ¿Te atreves a quererme? Tus besos ya no dicen nada nuevo. ¿Cómo se cura un hombre adicto al movimiento? No lo sé, nunca me pondré a pensarlo.

Un recuerdo pasajero

Hace tiempo
que necesito vivir
en tus sueños.

miércoles, 27 de enero de 2010

viernes, 22 de enero de 2010

Ayer me olvidé el abrigo


Es fácil que crezca una fantasía si recibes una cortesía.

¿Quién no sufre desengaños?

No creas que la risa en grupo ahuyenta la incertidumbre.

Los imbéciles sienten

un millón de veces

más aversión hacia el inteligente

que este hacia los imbéciles.

Te arrepientes

Cuando un mono se mira al espejo no puede ver al hombre más sabio. Casi todas las cosas de este mundo pueden considerarse nueces vacías. Que esté dentro de ti, no significa que exista, puesto que tus acciones no lo demuestran.

Hoy nos hemos reunido

Lo que menos me apetece, después de trabajar, es tener que pensar. No debería luchar contra lo que no quiero ser. Por desgracia, esta actitud afirma lo que soy.

¿No sabemos hablar sin gritar?

Lo más sencillo es imitarte. Lo que hacemos es lo que somos, y, las palabras, solo sirven como camuflaje de aquello que reprimimos. Escombros. La noche más joven es la que no permanece en el pensamiento. Puede que tengas un don y que todos lo vean, pero tú no lo sientas. Que sepas, que tardarás poco tiempo, en llegar al matadero. Tengo un sueño; tener el mejor teléfono móvil.

Mientras tanto...

Todos los sueños se quedan a mitad de camino. Y, encima, suena una música que no quiero escuchar. Las caras no se iluminan y eso que hay millones de luces sobre nuestras cabezas. El truco está en hablar mucho para no decir nada. ¿La belleza es tan degradante para el ser humano como la comida lo es para una anoréxica? Tengo que aguantar tus besos infames. Parece ser que para evitar el dolor, la mejor solución es vivir como todos los demás; sin pensar.

jueves, 31 de diciembre de 2009